Sistema Endocannabinoide

La enseñanza médica posicionó durante muchos años el cannabis como  una sustancia de abuso, en la actualidad prevalece un abordaje prohibicionista que tacha al cannabis como una sustancia adictiva y peligrosa, por ser entre otras cosas, factor de riesgo para enfermedades psiquiátricas, aunque nunca se han llegado a resultados concluyentes que afirmen esas especulaciones. La mayoría de los estudiantes de medicina desconocen la existencia del Sistema Endocannabinoide, su función, composición, distribución y la interacción que tiene con los fitocannabinoides.

El Sistema Endocannabinoide (SEC) fue descubierto recientemente entre los años 1990-1993 por el doctor israelí Raphael Mechoulam. Se trata de un complejo sistema de comunicación a nivel molecular entre un grupo de receptores y neurotransmisores propios del cuerpo que al unirse entre ellos, cual llave abriendo o cerrando una cerradura, desencadenan señalizaciones intracelulares mediadas por segundos mensajeros; cuyo fin es el de mantener balance en el funcionamiento de muchos procesos fisiológicos, tanto conductuales como sistémicos.

Raphael Mechoulam

Lo anterior se resume en que naturalmente nuestro cuerpo posee moléculas receptoras de cannabinoides llamados “RECEPTORES CANNABINOIDES”, dado que son activadas por cannabinoides, ya sean los producidos en el cuerpo (endocannabinoides), los de la planta del cannabis (fitocannabinoides) o los análogos creados en laboratorios (sintéticos), que ayudan a la homeostasis, la autorregulación de los sistemas internos del cuerpo. 

El hecho es que  el cuerpo produce receptores cannabinoides,  endocannabinoides, así como enzimas de síntesis y degradación de los cannabinoides que han generado relevancia en su investigación.

La existencia y descubrimiento del SEC representa una nueva rama de la medicina y un paradigma para la concepción científica y social de la planta, cuya investigación recién comienza;  aunque el camino será largo, se ha sugerido a las moléculas de la planta del cannabis (tanto cannabinoides como terpenos y flavonoides) como aliados para paliar una amplia lista enfermedades que van desde neurodegenerativas, cáncer, del sistema óseo, de la piel, del sistema inmunitario, del aparato digestivo, de salud mental,  hasta dolor crónico y se estudian tratamientos para otras como la diabetes.

¿Qué compone el Sistema Endocannabinoide?

Receptores cannabinoides

La mayoría de las células que conforman nuestros diferentes aparatos y sistemas poseen sitios de acople para los cannabinoides. Estos sitios llamados receptores CB1 (descrito en 1990) y receptor CB2 (descrito en 1993), se encuentran distribuidos en diferentes cantidades según sea el tipo de receptor.

El CB1 tiene mayor afinidad por el cannabinoide psicoactivo THC y se encuentra mayormente en el cerebro, sistema nervioso periférico, pulmones, colon, músculo, piel y algunas células sanguíneas. Mientras CB2 se encuentra en médula ósea, sistema inmunológico, piel e hígado principalmente.

En el cerebro se encuentran diversas zonas que se encargan de diferentes funciones del organismo, prácticamente todas estas zonas presentan receptores CB1 y al ser estimulados alteran funciones cognitivas (lóbulo prefrontal), del sueño (hipotálamo), memoria (hipocampo), estado de ánimo (amígdala), apetito (hipotálamo), movimiento (ganglios basales), dolor (tálamo), placer (núcleo accumbens).

Algunos cannabinoides tienen afinidad por otros receptores médicamente conocidos como GPR55, GPR119, P-PARSg, 5-HT21A y TRPV-1 estos poseen diferentes funciones y son receptores que podrían contribuir al uso terapéutico del cannabis medicinal.

Endocannabinoides

Los endocannabinoides: Anandamida (AEA), 2-araquidonilglicerol (2AG), Naraquidonilglicerina (NADA), Oleiletanolamida (OEA), Palmitoiletanolamida (PEA); son sintetizados a demanda (ante un exceso o una carencia de funciones celulares) y tienden hacia la regularización de la actividad celular buscando la homeostasis.

Los endocannabinoides son sintetizados en respuesta a un incremento en la concentración de calcio intracelular producida por una despolarización o tras la activación de un receptor metabotrópico acoplado a Gq/11, lo que sugiere que se producen en momentos de intensa actividad del Sistema Nervioso Central.

La AEA se puede sintetizar a partir de ácido araquidónico (AA) y etanolamina, mediante una reacción catalizada por la amidohidrolasa de ácidos grasos (FAAH). La AEA también se puede formar a partir de la fosfatidiletanolamina (PE) tras ser hidrolizada por fosfodiesterasas. Esta vía se desarrolla en dos pasos. En primer lugar se forma el precursor N- araquidonoil fosfatidiletanolamina (N-ArPE)  y la enzima responsable de esta reacción es N-acil transferasa (NAT). En segundo lugar, se ha de producir la hidrólisis de N-ArPE liberándose ácido fosfatídico y anandamida, esta reacción está catalizada por una fosfolipasa D (NAPE-PLD).

La degradación de los endocannabinoides es intracelular por lo que es necesario que estos compuestos vuelvan a entrar a la célula, una vez dentro de la célula, la AEA se hidroliza a etanolamina y AA por la acción de una anandamida amidohidrolasa o amido hidrolasa de ácidos grasos (FAAH) que puede hidrolizar también 2-AG, oleamida y otras amidas de ácidos grasos.

La hidrólisis de 2-AG en glicerol y AA está dada en su mayor parte por la monoacilglicerol lipasa (MAGL), una serina lipasa abundante en terminales presinápticas del tejido nervioso.

Sistema endocannabinoide

Mecanismo de acción

Un ejemplo de mecanismo de acción del Sistema Endocannabinoide (FIG1).  Los receptores CB1 pre-sinápticos son activados por los endocannabinoides sintetizados en la neurona post-sináptica o por los fitocannabinoides que actúan como llave falsa y son capaces de inhibir la liberación de otros neurotransmisores excitatorios protegiendo al sistema nervioso de una sobre-excitación.

Esto sucede en un mecanismo retrógrada de neurotransmisión que se explica cuando la neurona post-sináptica es estimulada de sobremanera por la neurona pre-sináptica aumentando así la concentración de calcio intracelular favoreciendo la síntesis de endocannabinoides para su señalización retrógrada (post-sináptica a pre-sináptica) uniéndose a los receptores CB1 pre-sinápticos disminuyendo así la liberación de neurotransmisores excitatorios.

Sistema endocannabinoide

Otro ejemplo es la disminución de glucosa en sangre, aumento de peso y estimulación del apetito. Estos efectos pueden explicarse ya que la activación de los receptores CB1 y CB2 periféricos aumentan y favorecen la absorción de glucosa en sangre facilitando su almacenamiento en adipocitos; se estimula el apetito y la ingesta de alimentos a través de la inhibición de la leptina.

Sistema endocannabinoide

Con ese conocimiento, se intentó fabricar un medicamento llamado Rimonabant con la finalidad de bajar de peso, esto a través del bloqueo de los receptores CB1, el medicamento fue retirado del mercado ya que desafortunadamente  a los usuarios les ocasionaba síntomas de depresión.

Así es como la ciencia ha dado respuesta al por qué somos susceptibles a efectos terapéuticos de la estigmatizada “marihuana”. Esta planta produce más de 80 fitocannabinoides -THC, CBD, CBN CBG, THC-V- que compiten como neuromoduladores e inmunomoduladores, como llaves falsas por los mismos receptores que los endocannabinoides: lo que buscan es desempeñar funciones de mantenimiento o equilibrio en los procesos fisiológicos como lo son el sueño, apetito, estado de ánimo, nocicepción, coordinación, inmunológico, cardiovascular, cognición, tumorales, etc.

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