Se aplaza en la ONU importante votación para avanzar en uso médico de CBD

En días pasados del presente mes, se llevó a cabo la sesión 62 de la Comisión de Narcóticos de la ONU, este organismo, encargado de crear las políticas de fiscalización, así como de clasificación y reclasificación de sustancias, aplazó la votación para que el cannabis sea retirado de la lista IV de Convención Única de Estupefacientes de 1961, en la cual, se contemplan a los estupefacientes considerados de mayor control, de mayor peligro y las que tienen escaso o nulo valor médico.

En el foro las peticiones de activistas y organizaciones no gubernamentales basados en avances científicos recientes, han sido ignoradas por la ONU. Al igual, y pese a las recomendaciones del máximo organismo con autoridad en materia de salud, la Organización Mundial de la Salud (OMS), respecto de reclasificar el cannabis dentro de la lista de control de sustancias. Específicamente, se ha demostrado la seguridad y eficacia del cannabinoide no psicoactivo cannabidiol (CBD) para el uso humano.

Una vez realizada la recomendación de la Organización Mundial de la Salud en la que se sugiere retirar al cannabis de la lista más restrictiva, la VI, para quedar únicamente en la I, de dicha Convención, es necesario que la votación se realice con el fin de dar cumplimiento a las responsabilidades de la Comisión sobre Narcóticos (Commission on Narcotic Drugs – CND).

En dicho informe también se recomienda que el CBD, sea retirado de los controles internacionales, ya que resulta incongruente en contraste a los avances científicos y la evidencia clínica que respalda su seguridad, y además entorpece y limita el acceso a la sustancia para fines médicos y terapéuticos.

La participación y presión por parte de diversas ONG´s y el evidente cambio en la política de drogas de algunos países miembros, no bastaron para que la votación se llevará a cabo. Esto gracias, en parte, a un grupo de países que aún mantienen una postura conservadora, por lo que han solicitado que se aplace dicha votación para tomar una decisión, misma que podrá realizarse en diciembre o marzo de 2020.

Rusia fue uno de los países que solicitó dicho aplazamiento, los cuales, tienen una de las posturas radicales más conservaduristas, Serguéi Lavrov el Ministro de Exteriores de aquel país, declaró en la primera jornada de la Comisión que esas legalizaciones eran «la vía directa hacia el infierno de las drogas», siguiendo la línea descalificativa que sostuvo respecto a las recomendaciones de la OMS en enero pasado.

Por su parte la postura de México a través de su Representante ante la ONU, el Dr. Juan Ramón de la Fuente, señaló el fracaso de las Convenciones para controlar la producción, el tráfico y venta de drogas, también expuso algunos puntos para avanzar en el tema y superar las tensiones internacionales.

Según El Universal, el planteamiento de México ante la comisión se basó en 5 ejes de trabajo:

1.Una aplicación más humana de la ley. Ninguna Convención establece que la cárcel deba ser la respuesta al consumo de drogas. Es necesario elaborar un catálogo de sanciones alternativas.

2.Privilegiar el enfoque de salud pública. Se requieren mejores intervenciones preventivas y acciones de reducción de daños más efectivas. Está comprobado que criminalizar, estigmatizar y encarcelar a los usuarios no les ayuda, al contrario, les perjudica.

3.Diferenciar las sustancias fiscalizadas para tener un mejor control. No todas las drogas ilegales producen los mismos efectos ni son igualmente adictivas. Por ejemplo, la OMS acaba de reconocer que el cannabidiol (uno de los compuestos con posibles propiedades terapéuticas de la marihuana) no tiene por qué seguir bajo este régimen.

4.Atender las causas de la violencia mediante la estrategia del desarrollo sostenible. La violencia como herramienta de la delincuencia y la aparición de otras expresiones criminales (como el secuestro o el tráfico de armas), están vinculadas al mercado ilícito de drogas. Las comunidades más vulnerables son victimizadas y cooptadas. Las respuestas no pueden venir sólo desde la fuerza. Se requieren mejores servicios y opciones de desarrollo. La Agenda 2030 ofrece el marco idóneo para ello.

5.Mayor coordinación para hacer más eficiente la cooperación internacional. No hay mejor espacio para ello que la ONU. Pero la fragmentación de esfuerzos hace ineficiente el uso de recursos. La cooperación internacional, más que una camisa de fuerza para los países, debiera ser un traje a la medida.

La situación en México es Contractual, debido a que se encuentra sujeto a la Convención Única de Estupefacientes de 1961, pero desde el 26 de junio de 2017, por decreto oficial de la Federación, se despenalizó el uso médico del cannabis en concentraciones menores al 1%, aunado a que el tema está dentro de la agenda política del gobierno en gestión.

Muy por encima de los tratados internacionales, México vive una realidad muy distinta, pues es muy probable que el Congreso regule el cannabis en todas sus vías debido a la presión por parte de la Suprema Corte de Justicia de la Nación, así como la iniciativa que se encuentra en discusión en el Senado de la República Mexicana, por ello el Congreso de la Unión y la SCJN no pueden postergar el tema hasta la siguiente votación de la CND.

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